¿Qué costos subjetivos tiene para los varones haber sido socializados en la fortaleza, el control y la autosuficiencia emocional? ¿Qué pasa con los miedos, las inseguridades y la fragilidad cuando la masculinidad se construye más desde el rendimiento que desde el sentir? ¿Hasta qué punto el modelo de “hombre que puede solo” dificulta el acceso a la salud mental, al pedido de ayuda y a vínculos más auténticos?