¿Por dónde empezamos a desarmar la masculinidad?

¿Qué opinión les sugiere el texto?

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Gracias por compartir @Andres, ¿de qué libro es el texto?

Mi pregunta es, si hablamos de desarmar la masculinidad, ¿por dónde se expresan entonces el deseo sexual, la agresividad o la violencia (simbólica)?

Lo pregunto porque, para mí esas energías siguen existiendo. No siempre como daño, sino como parte de lo humano quizas en forma de juego, fantasía, erotismo etc… Si se desarma eso, qué energía equivalente la reemplazaría?

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Fran! Todo bien?

El libro se llama “Desarmar la masculinidad” y la autora Beatriz Ranea Triviño.

Justamente ahí está el punto, la energía masculina no es la que daña, sino que es el patriarcado y la masculinidades hegemónicas.
El punto clave está en dejar de lastimar a las mujeres, reconocer nuestros privilegios y hacer una lucha activa por derechos y obligaciones más justos y equilibrados.
Reconocer el deseo de las mujeres y no ejercer violencia es un punto clave para la sexualidad y en todos los ámbitos de la vida.

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Hola @Andres gracias por traer este abstract del libro. Ya me has dejado interesado en el mismo.

Comparto mucho de lo que plantea el texto, creo que el cambio individual importa, solo que, sin cambios en las reglas del juego colectivo, se agota rápido.

Como pá, he vivido esa tensión: trabajar en ser más presente, expresar emociones con mi hija y asumir corresponsabilidad real en casa. Ahora me pregunto, paraq quienes son papás que post licencia, se preguntan ¿si volver a espacios que penalizan por tomar licencia parental o pedir flexibilidad?.

Esta es una de las esquinas, aunque haya disco pare o semáforo en donde lo personal choca con lo estructural, y entiendo que ambos niveles van de la mano.

Seguidamente, para mi no se trata de “desarmar energías”, sino de desaprender los mandatos sobre cómo expresarlas.

El deseo, la asertividad e incluso la competencia sana, no son el problema(para mi) si no que cuando el problema es cuando vienen atados a dominación, evitación de vulnerabilidad o violencia naturalizada.

Esas energías pueden canalizarse desde el respeto, el consentimiento y la reciprocidad. Me quedo con la mirada que lo urgente no es solo que cada uno se deconstruya en casa (aunque eso ciertamente ayuda mucho), sino invitar/proponer y recomendar acciones en que las escuelas y organizaciones que son las más cerca que tenemos,ajustemos reglas, para que criar con ternura, pedir ayuda o estar presente no nos cueste la vida laboral o social.

Dejo una charla TED que me gustaría presentar: Una reformulación de la masculinidad (Gary Barker: A reframing of masculinity, rooted in empathy | TED Talk) , que puede sumar al debate. :slight_smile:

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Gonzalo, cómo estás?

Súper interesante tu mirada y muy alineada a las páginas del libro que compartí. No se trata de abolir lo masculino, sino lo que de ello se ha esperado, como hegemonía y dureza. Está claro que comienza en casa el debate y la acción, pero necesitamos una reflexión colectiva, que abrace a todas las masculinidades y sane donde haya que sanar.
Sobre toda la necesidad, que se nos ha impuesto de imponernos con violencia y dominación, sobre todas las otredades. (Mujeres, animales, otros varones, el planeta).
De seguro voy a escuchar esa charla, gracias por compartir y sumarte al debate :heart_hands:t2:

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