Soy Gonzalo. Tengo una hija.
Y precisamente por eso me importa qué tipo de hombres estamos criando.
Todavía no vi «Inside the Manosphere» de Louis Theroux, que se estrena en Netflix. Pero aprendí algo con «Adolescence» y con otras series que generaron conversación: cuando algo así llega a las pantallas, las familias tienen dos opciones. Reaccionar después.
O estar preparadas antes.
Yo prefiero la segunda.
Porque estas comunidades digitales —masculinismo, red pill, incels, MGTOW— no esperan el estreno de ningún documental. Llevan años influyendo en cómo algunos chicos jóvenes conciben la masculinidad, las relaciones y el poder.
Mad Men (imagen adjunta) maldito Don “muchsfacha” Draper, mostró ese mundo con nostalgia y fascinación. La manosfera lo está reinstalando en YouTube con algoritmos.
Es el contenido que consume el chico que mañana va a ser compañero, amigo o pareja de mi hija (lo sé llegará ese momento… ![]()
Llevo tiempo haciéndome una pregunta en mi trabajo que me hago también desde la paternidad:
¿Cómo se mide algo que no aparece en ningún sistema?
Porque estos patrones no generan alertas. No aparecen en las conversaciones familiares. Y sin embargo van construyendo una idea de masculinidad que después cuesta mucho desandar.
Las preguntas que me hago: → ¿Qué están consumiendo los chicos que rodean a nuestra hija? → ¿Qué modelo de hombre están internalizando? → ¿Qué tan seguros se sienten para mostrar que algo les duele? → ¿Estamos criando varones que saben relacionarse desde el respeto?
No tengo todas las respuestas. Pero creo que hacerse las preguntas ya es parte del trabajo.
Abro esta categoría porque creo que esta conversación no puede quedarse solo en el mundo corporativo. Le pertenece también a quienes estamos criando hijas y queremos que el mundo que les espera sea distinto.
¿Alguien más está pensando en esto antes de que llegue la próxima serie que lo ponga en agenda?
Si quieren leer el marco completo se los comparto por dm, abrazo. ![]()
